17 de enero de 2024 | Sin categoría

Homero Echandi: “El socio se tiene que involucrar más”

La Comisión Directiva del Club Atlético Talleres continúa con el desafío de completar con cada uno de los objetivos planteados para el año 2019 a partir de un modelo de gestión ordenada y con los números “sanos”.

En ese marco, el tesorero Homero Echandi, con la misión de conocer en detalle la realidad institucional, habló de todo en una charla a fondo sobre la administración de la entidad, la gestión de los recursos económicos y el momento financiero del país que indefectiblemente afecta también en presente del club.

-¿Con qué presente económico se encuentra la institución?

-El club se encuentra en una situación, yo diría, prolija; quiero decir que la institución tiene las cuentas sanas y no tenemos deudas, pero tampoco nos sobra nada. Estamos muy justos, dependemos de entradas extraordinarias para cubrir los gastos porque la cuota societaria no alcanza.

-¿Cómo se están afrontando estos momentos difíciles de la economía nacional y los constantes aumentos del presupuesto del Club?

-Por momentos pareciera que debemos hacer magia. Nos preocupa mucho la situación que están pasando las familias y la única forma de afrontar los constantes aumentos es con mucho trabajo y gestionando permanentemente, no hay otra opción. Los recursos son limitados y lo que te falta tenés que ingeniártela para sacarlo o buscarlo de otro lado. Así es que estamos permanentemente analizando los costos directos e indirectos con un control presupuestario simple que te ayude a evitar problemas en el futuro.

-Y allí hay que destacar el esfuerzo constante de la Comisión Directiva para la obtención de otros recursos que permitan no estar tan ajustados.

-Hay gente que cree que lo único que hace la Comisión Directiva es recaudar y con esa recaudación pagar, y la verdad que eso está muy lejos de la realidad. Se le ponen muchas horas al club, así y todo nunca alcanza. Lo que el socio tiene que entender es que los integrantes de la CD también son socios como cualquiera, con un responsabilidades distintas o mayores pero todos hacemos el club y es en eso en lo que queremos insistir y trasmitir; somos un club chico y nos cuesta un montón llegar a los objetivos. Un puñado de voluntades no puede solos y para que esto siga creciendo el socio se tiene que involucrar más.  No somos un club de elite, somos un club de barrio.

En estos últimos 9 años hemos transformado para bien el club; a esta altura del partido pensaba darle más tiempo a lo social, a lo institucional, a lo colectivo; pensar el club del futuro. Pero siempre faltan “5 para el peso”; la vorágine de los problemas que surgen día a día te lo va dejando de lado, hay muchos proyectos en carpeta pero no tenemos recursos humanos para concretarlos, voluntarios que quieran sumarse a trabajar.

-¿Se logra trabajar de manera mancomunada con las Subcomisiones, que pasan por las mismas dificultades para organizar sus actividades y afrontar las competencias deportivas?

-La realidad es que son padres comprometidos trabajando denodadamente por la disciplina pero también ahí faltan recursos. Las subcomisiones hacen un trabajo extraordinario y sin ellos esto no podría ser posible, y es ahí también donde debemos apuntar para trabajar en conjunto, resolver problemas y objetivos comunes, que de otra manera no sería posible.

Doy un ejemplo muy claro. Se gestionó a través del gobierno de la provincia que el club tenga dos desfibriladores, uno en la sede y otro en el campo de deportes de Toribio Ortíz, pero nos faltaban los gabinetes, las camillas y cuellos ortopédicos. El club no tenía los recursos para comprarlo y fue así que promocionamos una venta de helados por un objetivo común a través de todas las subcomisiones y la Directiva. Esto para mí fue extraordinario; hace muchos años que lucho con que todos trabajemos en objetivos comunes y este año se nos dio.

La verdad que fue un éxito, no solo se compró el material que se necesitaba sino que sobró plata para hacer unas reparaciones pendientes. Si no se hubiera hecho esta acción no hubiese sido posible poner en marcha este sistema de seguridad para la salud donde todos somos beneficiados.

Este año para el mes de septiembre queremos mejorar el sistema de seguridad en el club tanto en ambas sedes y para eso lanzamos una venta de fugazzas con todas las subcomisiones para un beneficio en común.

-¿Por qué se decidió desde Comisión Directiva no realizar el aumento que estaba previsto de la cuota societaria y de alguna manera acompañar al socio?

-La verdad que a uno le cuesta aumentar, no quiere. El incremento de abril lo aguantamos hasta donde pudimos, que fue julio y el aumento de septiembre no lo vamos hacer por ahora pero es difícil sostener esta postura cuando no te cierran los números. No podemos tampoco desfinanciar el club así que seguramente en octubre tendremos que aplicar otro aumento.

Para que el socio lo entienda gráficamente, un ejemplo:

En mayo se recaudaron $629.345 y en junio se pagaron sueldos, más aporte y aginados por $836.051

En junio se recaudaron $609.770 y se abonó en julio sueldos más aportes por $683.787

En julio se recaudaron $712.470 y se pagó en agosto sueldos más aportes $579.159

La realidad es que estamos muy justos; esto sin contar los gastos fijos como luz, gas, cable, internet, insumos, gimnasio para nuestros deportistas, mantenimiento del sistema, seguros, comisión por cobranza, Escuela Amigos, prensa, APB, contador, etc., etc.

-Más allá del momento económico del país, el club ha podido concretar obras y mejoramientos edilicios en ambas sedes. ¿Con qué recursos se afrontan esos trabajos?

-Los trabajos que los socios pueden visualizar en el club, los avances y reformas son recursos que se consiguen de otros lados como decía anteriormente, gestionando tanto con el Estado como en las empresas privadas, si no, no se podría hacer nada. Estoy convencido que Talleres es un club que puede dar mucho más a la comunidad, a nuestra ciudad y lo más importante a nuestros niños, a nuestra juventud, conteniéndolos en un espacio limpio en todo sentido con mucha gente buena, desinteresada y con mucho amor que hacen del club una familia.